domingo, 21 de septiembre de 2014

DAVID NIEVES, CLAUDIO DOMÍNGUEZ Y LA CRÍTICA


ELIGIO DAMAS


            Admito que abordaré un tema delicado y hasta escabroso. Porque implica ponerme como en medio de dos personajes por quienes siento respeto y adhesión.
           A David Nieves le conozco desde nuestros años juveniles. De cuando éramos cuadros dirigentes de la juventud de AD; en San José David y el suscrito en Altagracia, ambas parroquias caraqueñas. Los dos formábamos parte, ya en aquella temprana época, recién caído Pérez Jiménez, de lo que llamábamos la “izquierda adeca” y Rómulo Betancourt “los cabezas calientes”. Aparecemos en el acta fundacional del MIR, David por Distrito Federal y este servidor por el Estado Sucre, donde nací, crecí y aún tengo hundidas las raíces.
          Como bien se sabe, nuestro partido se dividió y subdividió tantas veces que, como el partido comunista, quedó diezmado. Fui de aquellos nunca de acuerdo con la lucha armada, aunque por aquello que llamábamos disciplina revolucionaria me mantuve militando activamente, llegando a ocupar posiciones hasta en segundo nivel de la Dirección Nacional en plena clandestinidad, hasta que los avatares de la vida, mis muy particulares circunstancias de no contar con los más mínimos recursos, habiéndome casado, quizás la única osadía de mi vida, hube de dirigirme a aquello que en la jerga nuestra se llamaba “retirarme a la vida productiva”. Es decir, buscar un trabajo y abandonar mis responsabilidades de dirigente.
           Estando en esas circunstancias, aquí en Anzoátegui, pese no militar en el MIR y tampoco formar parte de la Liga Socialista o algún grupo que participase en la lucha guerrillera por lo que ya he dicho, más de una vez tuve mis encuentros, por motivos que no vienen al caso, con mi viejo y admirado maestro Carmelo Laborit y más insistentemente con David.
          La última vez que vi a este último y hablé con él, fue por un hecho fortuito. El día anterior, pasando por una calle de El Pensil, barrio de Puerto La Cruz, vi parado en una calle, en horas del mediodía, como esperando a alguien, a un conocido jefe guerrillero buscado por la policía política y el SIFA con avidez. Nos miramos. Reflexione rápidamente, pese al impacto que aquello me produjo, giré a la derecha mi viejo y diminuto automóvil en la próxima esquina y luego en la siguiente y la siguiente para volver donde le había visto  y prestarle ayuda al camarada y antes compañero del MIR que luchaba por lo que yo creía pero por medios distintos y ya no le hallé. Se había esfumado.
         David acostumbraba visitarme cada diez o quince días. Siempre esperaba con ansia el día que llegaría frente a mí con su estupenda sonrisa. Esa vez llegó igual de sonriente, pero dos días después de haberme visitado; pero por lo ocurrido el día anterior, supe el motivo de su inesperada visita.
         “-¡Caramba hermano!”, dije a David, “creo saber el motivo de esta visita tuya adelantada”.
       “-Yo también sé que lo sabes”, me respondió mi viejo amigo.
     -“¿Entonces?”. Pregunté.
     -“Sucede”, habló David, “que el tipo insistió que viniese a hablar contigo para te dijese que no hicieses ningún comentario sobre lo que viste ayer”.
   -“Bien”, respondí yo sonriente, y luego pregunte: ¿Qué piensas tú y qué le dijiste?”.
  -“Bueno, lo que imaginas”, respondió siempre sonriendo. “Que seguías en tu posición contraria a la lucha armada, pero en lo sustancial eras de los nuestros y le aseguré que esta visita sería innecesaria, porque estaba seguro que no hablarías con nadie de eso”.
     -“Entonces no hay nada que hablar al respecto” dije para terminar con aquello.
     En efecto, eso no lo supo más nadie. A mi compañera de toda la vida se le dije como 20 años después, cuando ya toda estaba en calma.
     Escribí esta larga perorata que pudiera ser una pequeña historia interesante para dejar constancia de mi amistad con David Nieves Banchs. Todavía puedo agregar que estando yo de nuevo en el MIR, cuando este retornó a la legalidad, al votar por diputados, lo hice por el partido de David, para que, aunque voté en Anzoátegui, y él fue postulado por Caracas, por lo que establecía entonces la Ley Electoral, pudiese salir por cociente nacional y así sacarlo de la cárcel donde le tenía la IV República, como en efecto logramos.
            A Claudio Domínguez no le conozco personalmente, aunque he querido hacerlo; comparto con él muchas inquietudes y digo esto porque le leo con bastante frecuencia, placer e interés y  le tengo en alta consideración.
         Todo lo anterior viene a cuento, porque en su más reciente artículo http://www.aporrea.org/actualidad/a195289.html, hace mención a David Nieves, diciendo lo siguiente: “ese que tanto voceó la consigna que el socialismo se logra peleando, ¡Pelando!, casi nos sugirió o lo sugirió muy discretamente, que la crítica dejó de ser un acto revolucionario. Hacer crítica en este momento, es como estar al lado de la MUD”.
        Respeto a Claudio Domínguez, le percibo serio y digno de tomar en cuenta lo que dice. Pero conozco bastante a David Nieves y con el perdón de Claudio, conozco de su posición de ahora, su vieja formación y persistente rebeldía y me parece extraño que aquél haya dicho exactamente eso. Casualmente, Domínguez no asegura que David dijo aquello sino que “casi nos sugirió o sugirió discretamente”, lo que una y otra cosa son diferentes y “sugiere” una libre interpretación de aquel.
        No tengo interés alguno en poner en duda la seria palabra de Claudio Domínguez, sólo quisiera que por esas ligerezas del lenguaje, David haya incurrido en algún error de construcción o Claudio haya mal interpretado una sugerencia “discreta”, porque “casi lo sugirió.
        Casualmente, esta mañana, en “El Quiosco Veraz”, de Earle Herrera, escuché decir a Julio Escalona, muy vinculado a David Nieves, palabras más, palabras menos, que la crítica era necesaria. Yo diría, ella es vital para el movimiento y el cambio, tanto como que es hija de ellos. Matar la crítica es ponerse al lado de quienes no quieren que haya cambios y pongo en duda que David Nieves piense o quiera eso.
       Lo que pasa, como dijo Escalona, es que la crítica debe estar bien fundamentada y además sujeta al hacer; que por lo menos, digo yo, significa el proponer y advertir para mejorar. La crítica debe ser cuidadosa como para que lo que digamos no abunde en favor del enemigo.
       Hay una persistente crítica proveniente de sectores que se identifican y les identifican con la izquierda, que pareciera destinada a desacreditar personas, bajar la moral y promover la desconfianza. Por supuesto, no incluyo a Claudio como a mí mismo, dentro de ese grupo. He leído recientemente trabajos de personas que poco les falta por calificar de traidores, tránsfugas a compañeros del gobierno, partiendo de formulaciones generales, como sacadas de un libro de parábolas o un recetario general  para hacer revoluciones hasta más allá del sistema solar. Quisiera creer que esto que dijo Escalona y pienso, quiso decir David Nieves; pues le sé bastante inteligente, despierto y formado desde muy joven para decir otra cosa.


viernes, 19 de septiembre de 2014

UN "JUSTICIERO" JEFE EN EL TIGRE, CÓMO QUE SALTÓ LA TALANQUERA


ELIGIO DAMAS


            Según el diario, uno de aquí de Anzoátegui, de esos que desde tiempo atrás da un ojo y más para tumbar al gobierno, que asume como otros el rol de los partidos, destacó aunque en la parte interior, unas declaraciones de alguien, cuyo nombre se me olvidó desde el instante mismo que leí la noticia, aunque le identificaron como Coordinador de PJ en El Tigre, que me pusieron a pensar en un tipo que quiere saltar, ya saltó la talanquera y también en aquel viejo refrán de la Venezuela rural, “los venados corriendo tras los perros”.
          Porque en verdad, siendo el individuo de marras del partido de Capriles Radonsky, habla al revés en lo puntual o sustancial, lo estratégico, como si fuese un militante del chavismo, definición en la cual incluyo a todos los sectores que respaldan en esencia la revolución bolivariana y los sueños de Hugo Chávez.
         No quiero creer, porque no tengo fundamentos para eso, que se trata de alguien que sólo habló por hablar sin importarle un pito lo que dijo; sólo importaba si con ese confuso discurso lograba su propósito, el de decir algo que cree afecta al gobierno y la estrategia bolivariana.
         El periodista que recogió lo que aquel dijo, el redactor que le dio el visto bueno a la noticia, pecaron quizás de la misma enfermedad, aquella de llevarle la contraria al chavismo o creer que eso se hace, sin importar la esencia de lo hecho o dicho; aunque es probable sólo hayan asumido lo que les gusta a sus jefes. Por algo uno y otro son tarifados del diario que tiene como meta  hacer y publicar lo que sea publicable con tal de acumular beneficios y dañar la imagen del gobierno. Pues en esto se les va la vida; en búsqueda de épocas pasadas y bastante añoradas. Claro, esto último sólo envuelve a los dueños del diario.
            ¿Pero que dijo o propuso el coordinador tigrense del partido Primero Justicia?
            Pues nada más y nada menos, según el susodicho diario, “PJ de Simón Rodríguez (El Tigre) propondrá que los nuevos diputados a la Asamblea Nacional lleven en su agenda parlamentaria la presentación de un anteproyecto de Ley que impida al gobierno vender cualquier activo o bien inmueble que se considere propiedad de los venezolanos”. Y agregó, que en caso que haya necesidad de hacerlo, “debería ser sometido a referéndum”.
            Al leer la nota periodística, llegado hasta el fin de la anterior cita, me hice el siguiente comentario:
            ¿Es cierto lo que leo? ¿Se salieron los locos otra vez de PJ y comenzarán a hacer lo que antes hicieron con la gente de “La Salida”? Por qué si los arropa la locura a aquellas bárbaras prácticas volverían.
            Pensé así porque, viniendo la propuesta de un tipo de Primero Justicia, de la gente de Capriles Radonski, la misma que quiere llegar al poder para vender todos los activos del gobierno que puedan como PDVSA, CANTV, MOVILNET, entidades bancarias, empezando por el exitoso Banco Venezuela, las empresas de Guayana y paremos de contar, era como para pensar que el tipo se volvió loco o estaba decidido a saltar la talanquera y pasarse para el chavismo, donde según mi personal opinión, fundamentado en principios propios básicos de aquel sector, una proposición como esa debería gozar de respaldo unánime.
           El tipo pues, que es opositor y militante de la derecha privatizadora, propone
una Ley que se convertiría en un dique para las aspiraciones de quienes en su partido mandan y hasta a las razones de existir de éste.
           ¿Cómo es posible esta locura o salto tan audaz?
           Continué leyendo y encontré el motivo real que explica, no justifica, que un “Justiciero”, fiel a Borges y Capriles, que es lo mismo que decir a los grandes amos del capital nacional e internacional, de quienes los anteriores son agentes, haya dicho aquello en su molestia por lo oído decir o leído ligeramente, sobre la posibilidad que el gobierno venezolano venda CITGO, la empresa refinadora que poseemos en EEUU, desde la época de cuando las elucubraciones de CAP y la meritocracia petrolera, inventaron a aquello que llamaron “internacionalización de la industria petrolera venezolana”, que les llevó a invertir en aquel país en una refinería, cuando bastante falta se necesitaba ampliar lo que teníamos.
          No obstante, no es nuestra intención abordar el asunto de CITGO; abundan opiniones al respecto y quien esto escribe, pese tener sus opiniones al respecto, por no creerse un experto, prefiere reservárselas.
          Lo que quiero resaltar es como ante una hecho particular, el “Justiciero” de El Tigre, no de Eduardo Fernández, sin más ni más, se atrevió a hacer una propuesta que contraviene los principios de su partido y de la clase a la cual éste le sirve. Y él, sin saberlo, también lo hace. Pues si piensa bien en lo que dijo y en ello cree, debería venirse para el lado de acá.

         Me imagino a alguien de PJ, porque alguno debe haber con la suficiente sindéresis, diciendo, muy cristianamente: “¡perdónale señor, no sabe lo que dice! Eso sí, seguro que de ahora en adelante, le tendrán en la mira.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

URIBE ACABÓ CON LA MUD. LA DERECHA Y SU LABERINTO



ELIGIO DAMAS

            Uribe tiene sus intereses que se confunden con la práctica de la violencia, el paramilitarismo y aquel asunto por el cual la DEA le tiene en una lista. Sólo que no le tiene en ella por tenerle, como por gusto, sino porque se lo ganó en razón de sus ancestrales ocupaciones. Pero la DEA que es práctica y hasta tenebrosa, concluyó que el “paisa” le era más útil en la política colombiana, en la organización de paramilitares, control del Estado colombiano o parte del mismo, que en una cárcel de EEUU o en Guantánamo.
            Para nadie que no ande en la luna, se haga el pendejo por conveniencia o esté también metido en esos asuntos propios de la DEA, es secreto que esta “Organización para el control de Drogas”, en la traducción castellana, se ocupa particularmente de espiar en favor de la política injerencista y expansionista de EEUU. Lo de la droga es un parapeto o burladero, tanto que los países que con ella han roto, como Bolivia, Ecuador y Venezuela por sólo nombrar tres, han logrado grandes éxitos en la guerra contra el contrabando de estupefacientes y eso que no hemos mencionado a Cuba.
            Por estas razones, pese a que la DEA etiquetó años atrás a Uribe, tanto como ponerle en el N° 82 de los más metidos en el sucio negocio, éste pudo ser presidente de Colombia y ahora es un agente importante parta desestabilizar gobiernos que no agraden al Departamento de Estado. Como hombre vinculado al paramilitarismo, tanto que se le tiene como el creador del mismo, es experto en promover espionaje y terrorismo; por eso, las guarimbas venezolanas, tienen el sello personal de “Don Varito”. Mientras el Secretario de gobierno del país vecino, alto funcionario del mismo, señala despectivamente a los jóvenes entregados al gobierno venezolano diciendo que “no son ningunos angelitos”, el Congreso colombiano suspende el intento de sancionar o condenar a la Canciller Holguín ante el arrume de pruebas que justifican la decisión del presidente Santos, Uribe elogia a los jóvenes diciendo loas casi copiadas de la épica.
            Todo lo anterior tiene que ver o está inserto en la política que un sector de la derecha pretende continuar. Política que no es otra que “La Salida”, “Maduro vete ya”. Por supuesto, el desarrollo de esa política, aunque ahora se pretenda disimular con un intento de convocatoria de Asamblea Constituyente, cosa por demás complicada, lo que sus promotores no ignoran, se corresponde con guarimbas y prácticas terroristas. Es que ese sector de la derecha, por motivos nada difíciles de entender, si pensamos en la ansiedad de ciertos círculos por ponerle la mano a la renta petrolera y las saudades que producen el recuerdo de los tiempos pasados, no está dispuesto a esperar por salidas que le parecen como a muy largo plazo y además nada seguras.
             Lo que sucede en el mundo árabe les subyuga y Uribe, los Halcones del Departamento de Estado, viendo la posibilidad de un acuerdo de paz en Colombia sueñan con traer esa guerra fratricida para acá. Por algo se comienza y para eso están los planes de terrorismo narrados por sus propios planificadores.
  
          Pero en la MUD hay y ha habido siempre, gente que si bien apañó esos tenebrosos planes por omisión, falta de disposición, ahora comprende cuánto les dañó eso. Abundan las señales y manifestaciones que avalan esto. Incluso, Voluntad Popular (VP) de López, los grupos de la señora Machado y Ledezma, a quienes ahora se les acaba de unir Bandera Roja, si es que alguna vez no estuvo con ellos, están desarrollando su propia política que se expresa en el supuesto llamado a Constituyente en el discurso, mientras alientan el reinicio de las guarimbas “a ver si la vaina prende”.
         En eso no están solos. “Varito”, experto y apasionado en todo lo que signifique violencia, actuando con placer e interés por su cuenta y sobre todo por órdenes de los Halcones, les apoya con todo; como vocero internacional, a lo largo de la frontera, dentro de su propio país y hasta en sus demasiadas frecuentes salidas al exterior. Su tema preferido de ahora no es combatir la propuesta de paz en Colombia porque allá fue derrotado, sino promover la guerra en Venezuela. La guerra y lo que a ella compete, es el gran negocio del registrado en la lista de la DEA. Además, Venezuela y los venezolanos le traen sin cuidado, salvo lo que pueda aportarle la renta petrolera si llega a tener éxito en sus macabros planes.
           En esos menesteres, Álvaro Uribe acabó con la MUD. Pues aparte de sus plegarias y discursos absurdos, pudiera ser el engranaje por el cual transitan los medios para financiar ese intento de destruir a Venezuela. Eso explica la adoración de cierta gente de aquí por el expresidente colombiano y que muchos, hoy fuera de la MUD, vayan con demasiada frecuencia a Colombia a verse con alguien quien en su propio país anda en bancarrota y sus lecciones carecen de valor alguno para el bien de la gente de buena voluntad.

          Pero una cosa son los intereses de Uribe, por lo que la DEA le tiene nariceado - su empeño en traerse la guerra de Colombia para acá, como quien traslada una carpa de circo - sus discursos que dirige a grupos cebados en la violencia y otra de quienes en la MUD, no han sido atraídos por su cantos de sirena ni están envilecidos.

martes, 16 de septiembre de 2014

¿ESTAMOS COMBATIENDO EL CONTRABANDO A FONDO? ¿QUÉ PIENSA UD.?


                                          ELIGIO DAMAS


            Voy a iniciar este trabajo con dos anécdotas, no inventadas sino de la vida cotidiana de un pescador y de cualquier desprevenido.
            Sentado al borde del muelle o dentro de un peñero el pescador lanza su anzuelo y espera la picada; cuando esto sucede realiza la maniobra casi instintiva de halar el guaral o nylon hacia arriba para “pegar” lo que está abajo. Comienza a subir, maniobrando según el comportamiento de lo que intenta sacar, puede ser rápida o lentamente y hasta soltando lo que antes subió, según la “resistencia” u oposición que ejerza la presa. Al tener lo prendido al anzuelo casi en la superficie, tanto como para saber de qué se trata, puede sentirse contento, decepcionado y hasta asustado, depende de lo que vea. En “El viejo y el mar”, de Ernest Hemingway, se puede leer algo de eso. Pero no fue allí donde lo aprendí porque uno es demasiado inculto para leer esas cosas, sino en las playas de Cumaná donde pasé mi infancia.
            El tipo caminaba por un bosque o más bien una selva. En una curva del camino bordeado por una espesa vegetación halló una cuerda que seguía el sentido de la curva; la tomó y haló suavemente, mientras caminó hasta rebasar la curva; delante de él, el caminó se alargó como 20 metros hasta doblar a la derecha, tal como lo hizo la cuerda. Pensó un rato, pero le asaltó la curiosidad y deseo de saber qué había al otro extremo. Parado en plena curva, donde se iniciaba la recta que se volvía curva al final de aquellos 20 metros más adelante,   templó con fuerza la cuerda, esperó unos segundos y cayó de lado, desmayado del susto, afortunadamente dentro del bosque, porque el feroz toro, bien armado de cuernos que se le vino encima pudo haberlo “cogido”, como dicen los toreros.
            Las anécdotas o historietas que conté, me vinieron a la memoria cuando un amigo, académico por cierto, muy generoso en eso de encontrar siempre explicaciones a la conducta oficial que uno suele atribuir a ineficiencia o falta de algo para enfrentar el problema cómo uno cree, me formuló de sopetón la siguiente pregunta:
            -“¿Tú crees que el gobierno está abordando a fondo el asunto del contrabando?”.
            Confieso que me agarró de sorpresa. No esperaba de él esa interrogante. Todavía no logró entender por qué me la formuló y menos otras cosas que planteó como supuestos suyos o por creer que podían anidar en mí. Me sorprendí porque esta vez le percibí dudoso.
            -“No. No creo lo esté haciendo como tú dices y dudo que por ahora pueda hacerlo”.
            -“Esto no quiere decir que no esté combatiendo el contrabando. Los hechos desmentirían a quien eso afirme”, comenté. Pero agregué,  “pero no a fondo, como tú dices”.
            Sacó libreta y lápiz, como es habitual en él, cuando presume que oirá algo que le interesa y se puso en disposición de anotar:
            -“Mira hermano”, dije yo, mientras me tomaba la barbilla, como suelo hacer cuando diré algo que me obliga a ser cuidadoso, “el contrabando obedece a razones estructurales, problemas de políticas cambiarias que el gobierno no ha podido superar, a varias variables y en estos momentos no está en condiciones de hacerlo. Por eso lo combate como puede, con las armas que dispone”.
            Le hablé del operativo en la frontera y la incautación de grandes remesas de mercancía transportada en vehículos de grandes dimensiones o lo que llamamos gandola.
            -“Pero escúchame esto que a mí me llama la atención”, le solicité.
            Pensé bien en lo que diría y luego volví hablar en mi habitual estilo.
            -“No descarto que algún vehículo de esos que intentan pasar la frontera con 20 ó 30 toneladas de mercancías para hacer el gran negocio en Colombia, sea propiedad de quien lo conduce”.
            Callé un rato y continué:
            “Pero eso es muy raro. La mayoría de esos camiones o gandolas pertenecen a otras personas con mucho dinero. Pero cuando se les detiene, se confisca carga y vehículo, ni siquiera sabemos el nombre del conductor y menos del propietario o gran intermediario de todo aquello; creo que eso no debe ser muy difícil saberlo. El pobre conductor, por salvar su pellejo, cuando apenas está ejecutando un trabajo que le encargó un tercero, no dudaría en decir lo que sabe.”
            -“¿Entonces tú crees que podría ser, por ejemplo?”, dio un nombre. Intentó con ese nombre simplificando, decir  si yo pensaba que podía ser alguien del gobierno. Digo esto último porque él y yo, hemos coincidido en lo que luego agregué:
            -“Mira, ese nombre lo saca mucha gente para culparlo de todo, por odio y mezquindad. Yo no caigo en ese simplismo porque no creo, definitivamente, no creo, que ese personaje aparezca envuelto en esas cosas. Su actitud desafiante ante la derecha me lo confirma y ésta trata de destruirlo por aquello; le teme”.
            -“¿Entonces quienes crees tú que puedan ser o estar detrás de todo aquello?”.
            -“Es posible que detrás esté alguien importante en o para el aparato del Estado, al quien se teme o se protege por razones obvias y hasta algunas que no lo son”.
            Callé un rato, pensé bien lo que diría y vengo pensando desde tiempo atrás y volví a tomar la palabra:
            -“Ya te dije que el contrabando tiene motivaciones estructurales. Por ejemplo, es más ventajoso vender nuestros productos, de los cuales unos cuantos hasta están subsidiados, en Colombia que en Venezuela”.
            Agregué seguidamente:
            -“Por eso que nosotros llamamos la lógica del capitalismo, cualquier empresario que produce algo aquí, o lo trae importado de cualquier parte del mundo con nuestros dólares baratos, prefiere venderlos más allá de la frontera que aquí. De modo, cuando pensemos en esos personajes metidos en el contrabando hasta las orejas,  debemos incluir a grandes empresarios en primer término. En esos nombres que todo el mundo sabe y conoce que, de paso, quieren tumbar al gobierno por la renta petrolera”.
            Callé de nuevo y en vista que mi interlocutor se mantenía expectante y con lápiz y libreta en mano, dispuesto a tomar notas, le sumé lo siguiente:
            -“En el asunto del contrabando hay mucho pesado del lado empresarial, de esos mismos que se quejan continuamente porque el gobierno no les entrega la piñata. Pero son muy pesados, fieros y de normes cuernos”.
            Pensé en las dos anécdotas que encabezan este trabajo y le dije:
            -“Cuando se detienen esas gandolas o se allanan espacios enormes donde se acaparan toneladas de mercancías, no aparece nombre alguno. ¿Sabes por qué?”. Pregunté yo esta vez:
            -“Por lo mismo que revelan las anécdotas. Temor a quién está al otro extremo de la cabuya. Una confrontación y denuncia de tal magnitud, puede provocar un terrible “Sacudón” y eso, en las actuales circunstancias, no conviene.”
            Por esta vez, mi amigo, optó por callar, no rebatir mis argumentos y tomó nota; al final comenzamos a hablar de otra cosa.

   

domingo, 14 de septiembre de 2014

XVI.- EL GOLPE DE CARMONA, SUS ARRANQUES REPRESIVOS Y EL PAPEL DE LA GRAN PRENSA

        
ELIGIO DAMAS












Nota: Este trabajo, como vemos arriba, es el capítulo XVI de mi libro, sin título aún, de XVII capítulos y cinco anexos. Para quienes no lo sepan, con anticipación he publicado dos capítulos. Probablemente, es esta mi posición por ahora, no volveré a publicar otro de esos capítulos. Sólo intento interesar a alguien para publicar este libro, pues no tengo vocación de hermano cristiano, de esos que tocan de puerta en puerta y, por mis cavilaciones, necesito andar libre como el viento.  Razón por la cual mis otros libros están ocultos o resguardados en el mismo archivo donde se halla éste. Como he dicho antes, intento mostrar cómo los golpistas triunfantes, en primer término, arremeten contra los gobernantes que derrocan y muchos de sus seguidores para luego volverse incluso contra quienes en un momento le apoyaron.
                      En verdad, tengo dos libros publicados, uno por un medio privado extranjero y otro porque me gané un premio en concurso oficial nacional. Como cosa curiosa y hasta graciosa, me lo publicaron tres años después del veredicto, de tanto reclamar, aunque el premio metálico nunca me lo entregaron. ¡No sé qué destino le dieron a éste!

----------------------------------------------------------------------------------------------                       
   
                  La confesión de Carmona Estanga ya mencionada, según la cual en el “DECRETO” se optó por llamar a elecciones para un año después de su “toma de posesión, por temor bien fundamentado que si de alguna manera las chavistas participaban ganarían, revela de hecho el anuncio de la necesidad de un plan previo para borrar esa amenaza.
                      Uno puede hasta concederle a Carmona un hálito de buena fe y aceptar que pensaba que pasado un año, atemperado los ánimos, el gobierno de “Transición Democrática”, por él presidido, llamaría a nuevas elecciones y hasta que esto se concretase. Pero si vamos al ejemplo de Pérez Jiménez, encontramos que éste hizo aquellos ofrecimientos y en efecto “los cumplió”.
                      Pasado un tiempo usurpando el poder, después de sacar del mismo al presidente legítimo Rómulo Gallegos, Pérez Jiménez por haberlo ofrecido y presentar un rostro “respetable” a la comunidad internacional, convocó unas elecciones, con un Consejo Electoral por él controlado, con los partidos privados de actuar con libertad y pese todo perdió las elecciones y decidió anular los resultados, detener a los opositores, ahora gente de COPEI y URD, que le habían permitido un margen de decencia y hasta le apoyaron a derrocar al autor de Doña “Bárbara” y “Canaima” de la presidencia. Pero este ejemplo no es el único en América Latina, todos los dictadores y golpistas vivieron el mismo proceso, hicieron los mismos ofrecimientos y terminaron haciendo lo mismo.
                      Por eso, el ofrecimiento de Carmona obedece al mismo instinto de conservación y oculto espíritu continuista; además de pasar por alto los planes del Departamento de Estado que, en estos asuntos son determinantes, como lo muestra la historia de América Latina y la infinidad de documentos que ahora se desclasifican en los propios EEUU.
                      Para sus planes, Carmona y la derecha que con él llega al poder, tienen todo el apoyo mediático nacional e internacional. Ya hemos visto antes cómo reaccionó “El País” de España ante el golpe de Estado. También como los más importantes diarios chilenos se acordaron para posicionar en la mente de los chilenos la necesidad de tumbar a Salvador Allende.
                      Para el Comité Church del Congreso de los Estados Unidos:
                                  “El  Mercurio  fue  un  canal  de propaganda mayor durante
                                   1970-1975, así como lo fue durante las elecciones  de  1970
                                   y  en el período previo al cambio”.
                      En ese informe, el mismo comité agrega:
                            “La CIA gastó 1.5 millones de dólares para apoyar a El Mer-
                                    curio,  el  diario  más  grande del país y el canal más impor-
                                    tante en preparar el escenario para el golpe militar del 13 de
                                    septiembre de 1973”.
                       Basta con repasar la primera nota del Comité Church y recordar que el rol de “El Mercurio” fue más allá de apoyar el golpe militar, continuó sirviendo a los designios de la dictadura con posterioridad. Pero queda claro, no es necesario abundar más en esos detalles, que al lado de “El Mercurio”, en el mismo rol estuvieron otros medios de comunicación, sólo que “El Mercurio fue un canal de propaganda mayor durante 1970-75”, según el informe del Comité Church.
                      El periodista francés Maurice Lemoine en un trabajo titulado “De cómo la prensa del odio inició el golpe de Estado contra Chávez”, habla de un asunto del cual los venezolanos conocemos bastante, pero citamos a él, por su condición de extranjero y con una perspectiva lejana:
                              “Tenemos  un  arma   mortífera  que  es  la prensa y ahora yo
                                      tengo  la  oportunidad  de  agradecerles”,   así  habló el Vice-
                                      -almirante   Víctor   Ramírez   Pérez   el 11 de abril del 2002”.
                                    “Después   de  que  Chávez  llegara al poder en 1998, los cinco
                                     Principales   canales   privados –  Venevisión,  Radio Caracas 
                                     Televisión  (RCTV),   Globovisión   y  CMT-   y  nueve de los
                                     diez principales   periódicos  nacionales,  incluyendo  a El Uni-
                                     versal,  Tal Cual ,  El Impulso,  El Nuevo País y El Mundo, ha-
                                     bían asumido  el  papel de los  partidos  políticos  tradicionales.
                                     Su monopolio informativo los había  colocado  en una posición
                                     ventajosa.”    
                      De manera que el papel de la prensa venezolana, como lo fue en Chile, no estaría sujeta sólo a deshacerse de Chávez y rescatar “la institucionalidad democrática”; suena eso como muy infantil para que la gente inteligente trague el anzuelo. La meta de los golpes ha sido siempre asegurarle a los inversionistas extranjeros, en primer término y sus asociados internos, sus inversiones y que sus negocios marchen con la mayor prosperidad. La “institucionalidad” como hemos visto no es más que una palabra como reluciente para agitar ante las multitudes y complacer los oídos de los mismos que la atropellan. Por eso, el plan de la gran prensa, generalmente subsidiada en estas circunstancias por el Departamento de Estado y los inversionistas locales, beneficiada por los grandes anunciantes que suelen ser los mismos, después del golpe tiene otro plan, que la política por venir asegure los negocios de sus patrocinadores y para eso hay que procurar llegar lo más lejos que se pueda. Si es necesario hasta la dictadura; lo primero, en todo caso es ganar tiempo y sondear cómo se desarrollan los acontecimientos. Por eso, Carmona Estanga y sus socios en el Decreto llama a elecciones para un año después del golpe y eso los diarios elogiaron y apoyaron con frenesí. Como de alguna manera dieron sus respaldos a los atropellos que desató la “breve e incipiente dictadura de Carmona”.
                      Basta revisar los diarios de la época, repasar los abundantes videos, para empaparse de las informaciones sobre las atrocidades cometidas en Caracas por las fuerzas policiales de la Alcaldía de Caracas, ésta en manos de un opositor como lo fue Alfredo Peña, razón por la cual éste se encuentra auto exiliado en EEUU y su jefe de policía Iván Somonovis, quien ahora está detenido y con sentencia firme.
        
Capriles, sin autoridad alguna para eso, penetra a la embajada de Cuba en Caracas.
              Aquel proceder policial se ejecutaba mientras en el Palacio de Miraflores Carmona Estanga se auto juramentaba frente a su hoja en blanco y Leopoldo López y Henrique Capriles adelantaban sus tropelías.
                      El ministro Ramón Rodríguez Chacín, de Relaciones Interiores y como tal, el mayor jefe policial del país, fue víctima del allanamiento de su casa mientras se desarrollaba el golpe por una comisión que encabezaban Leopoldo López, entonces Alcalde de Chacao y Henrique Capriles Radonsky, de Baruta. Ninguno de estos ciudadanos estaba facultado por poder o autoridad alguna para realizar aquel procedimiento y menos contra una persona contra la que no había orden legal de captura o   acusación delictual. Tampoco portaban orden alguna de allanamiento y captura, la cual llegó con posterioridad, emitida por una jueza comprometida en los hechos. Los actos de humillación, agresión verbal y física, ofensa, pasando por irrespetar el hogar de un ciudadano, a que fue sometido el ministro en ejercicio, son notorios y de sobra relatados en la prensa y medios audio visuales con posterioridad. Se llegó al disparate de acusar y justificar aquel atropello a un exmilitar, Rodríguez Chacín es oficial en retiro de la Armada venezolana y para más señas Ministro de Relaciones interiores, alegando que portaba ilegalmente un arma.
                      Igualmente se le allanó la residencia e irrespetó en presencia de sus hijos menores al diputado en ejercicio y gozando de inmunidad parlamentaria, por el simple hecho de ser militante del chavismo, William Tarek Saab, mientras se desataba una cacería contra el Vicepresidente en ejercicio, para convertirle en “ausente absoluto” Diosdado Cabello y se lanzaban rumores como la muerte de Freddy Bernal, a quien también buscaban con afán o “medio lucio” como solemos decir los venezolanos, por considerarle capaz de organizar e iniciar la contra ofensiva con el movimiento popular como en efecto sucedió y la de Aristóbulo Istúriz. Era una manera de justificar de antemano la muerte de aquellos, en caso que los llegasen a capturar, ante los ojos de la gente como un hecho natural dentro de las circunstancias.
                      Con el mismo desenfado, Henrique Capriles Radonsky, respaldado por una serie de personajes como sacados de la picaresca, entre ellos viejos militantes de la contra cubana de los años sesenta, procedieron a allanar la embajada de Cuba en Caracas. Este hecho de suma gravedad, que en veces olvidamos o no le hemos dado el valor que tiene en el mundo de la política y la diplomacia, es todo un discurso acerca de la actitud irrespetuosa que los golpistas tenían y todavía tienen de los valores que todo eso envuelve. Sólo en dictaduras, gobiernos irrespetuosos de toda legalidad y derecho ocurren cosas como esta.
                      Voy a decirlo por necesidad, pero bien sé que el lector conoce de sobra el asunto. Una embajada, del país que sea, no importa la calificación que uno tenga sobre sus políticas y gobernantes, es territorio de la nación y pueblo que representa. Como tal, no hay procedimiento legal que avale su allanamiento y eso podría traer graves consecuencias. Sólo por ignorancia u odio extremo puede llegarse a esos límites. Ese acto significa desconocer no sólo la legalidad venezolana sino también todo el orden internacional. Por lo menos que sepa, ni siquiera Pinochet incurrió en excesos como ese. Esto es mucho decir.
                      El allanamiento de la embajada cubana, los actos represivos antes mencionados y la postergación de las elecciones por un año en el DECRETO Carmona, hablan de lo que en el futuro podría incurrir aquel gobierno y sus asociados.
                       Ahora, en el mes de junio del 2014, el gobierno y altos dirigentes del partido Psuv, fundado por Hugo Chávez, han presentado a la opinión pública nacional e internacional y en diversas instancias, los planes de golpe de Estado que, según los denunciantes, elaboran sectores de la oposición.
                      Ese futuro, como lo hemos mostrado a lo largo de este trabajo, podría aguardar muchas sorpresas a muchos de aquellos quienes ayuden al golpe creyendo ingenuamente que sólo se trataba de “rescatar la institucionalidad perdida” y una salida inmediata ante una situación que no les agrade o conviene.









sábado, 13 de septiembre de 2014

COMO USTEDES NO PUEDEN VER

ELIGIO DAMAS


            Los “Motitos” son graciosos. Mejor, son irónicos y esa es a mi parecer la más inteligente forma de hacer humor. Entonces más que simplemente graciosos, son buenos humoristas. Es que ellos, son inteligentes no hay duda. Si no lo fueran no nos hiciesen reír diciendo cosas que parecieran banales. ¿O lo son?
          Me he divertido por un ya largo tiempo con ellos y hasta con algún o alguna acompañante ocasional que invitan para mostrarnos que no están solos en lo que hacen y cómo. Confieso pues que me han enganchado. Aunque me incomodan cuando con frecuencia, quizás demasiada, sugieren que su “incultura”, que por supuesto no es tal, es la de quienes de ellos somos espectadores (¿Es esta la palabra adecuada?). Del Quijote, no sabemos sino repetir frases sueltas como “Sancho con la iglesia hemos topado” o “si los perros ladran Sancho es señal que cabalgamos”. Nadie más si no ellos han leído “El Gato Pardo”, los demás, apenas repetimos aquella frase “cambiemos para que nadie cambie”, que le escuchamos a Ismael García. No pierden oportunidad de hacer citas que cualquiera podría pensar fueron escogidas antes para deslumbrar, pero no, viniendo de ellos es sólo evocación inmediata de su cultura, cosa que más nadie o quizás muy escasos, pueden hacer.
           Pero los “Motitos”, como ustedes pueden ver, como todo humano, tienen una falla. No creo que pueda llamársele cultural, pero alguien bastante culto, que no es este miserable mortal, puede calificar de ideológica. Los “Motitos” sólo ven por un binóculo, que para más vainas está montado sobre una base que no rota. Siempre, pese la perspicacia e inteligencia con las que les dotó la vida, miran sólo una parte del paisaje. Su  foco está fijo en el mismo punto del horizonte.
         Quien esto escribe, como los “Motitos”, es chavista y está en muy buena medida con el gobierno. Es más, para que no quepan dudas, está con el gobierno, como los “Motitos”.  La única diferencia es que ellos son parte del gobierno y eso hace a los intelectuales, me refiero con éste término exclusivamente a ellos, no reclamar que les muevan el binóculo para mirar en redondo, tanto como para hacerlo al otro lado o quizás hacia su propio espacio.
         En cambio, el suscrito, tiene su propio binóculo. Lo escogió a su gusto y lo primero que quiso fue que girase en redondo para intentar ver en todos los rincones y captar la vida en movimiento, en toda su riqueza. Cuidó no pusiesen ninguna tranca o piedra alguna en el sistema rotatorio. Ha querido percibir las purezas e impurezas en cada uno de los rincones y señalarlas sin recato. No para llorar como “la zarzamora”, sino para que no le echen cuentos y poder hablar, en la medida de lo posible, dependiendo de la poca inteligencia y escasa cultura que ha acopiado, de las mundanas cosas, sobre todo de la política, tal como son o por lo menos las percibe.
        No es posible que los “Motitos”, tan cultos, estudiosos, bien hablados, agudos, irónicos y hasta mordaces – quizás eso aprendieron con Borges ¿Cuál Borges?- solo puedan mirar un lado de la vida. Asombra como ellos tan despiertos, son capaces de mirar la brizna en el ojo ajeno. Pero habiéndose anunciado un “Sacudón”, no se percataron antes y después que las cosas se mantuvieron en su puesto. Como si quienes predicen el tiempo se hubiesen equivocado de nuevo.
        En el mundo nuestro, en este lado del campo, un intelectual debe ver a todos lados y advertir cuando el tiempo es malo para que podamos sacar el paraguas. Si no lo hace, por razones que parecieran inexplicables, dejan muchas dudas. Tratándose de intelectuales de izquierda o chavistas, eso deja mucho que “ver”. No es bueno tanto cuidado o disimulo. Porque no es que no miren o perciban con pertinencia, sino se empeñan en ser en exceso cuidadosos del qué dirán. 
        Tampoco pueden esperar que nos dediquemos a reírnos y hasta aplaudir de lo que digan del otro, mientras ignoran lo que de este lado sucede. ¿O es qué piensan que todo marcha sobre ruedas? ¿Qué tal las caras tenebrosas y hasta festivas, la noche del discurso para anunciar cambios del gabinete que llamaron “Sacudón”, mientras las lámparas no denunciaron movimiento alguno? 
       Un intelectual de la izquierda, no puede mirar de un solo lado y decir únicamente lo que le conviene a él o a un tercero. No hace bien a quien cree servir. Menos al pueblo con quien tiene su mayor compromiso.
        Me encantan los submarinos, estando hundidos, sacan el periscopio y atisban en 360 grados.

 

jueves, 11 de septiembre de 2014

XIII.-EL CASO CHILENO, DE SALVADOR ALLENDE A PINOCHET

A 41 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO Y LA MUERTE DE ALLENDE

   

ELIGIO DAMAS


Nota: El 11 de septiembre de 1973, se produjo el golpe fascista contra el gobierno democrático de Salvador Allende. Hoy se conmemoran 41 años. Por este motivo, he decidido publicar por este medio, el capítulo XIII, de mi libro sin título y el cual aspiro editar por cualquier medio, en el cual me propuse demostrar cómo los golpes de Estado, generalmente conducen a regímenes de fuerza y empiezan por atropellar a quienes derrocan y al pueblo todo y luego terminan por llevarse por delante incluso a quienes lo propiciaron, tal como pasó con Eduardo Frei, envenenado por órdenes de la dictadura. Como dije antes, se trata de un volumen de XVII capítulos y cinco anexos para un total de 255 páginas.
                      --------------------------------------------------------------------------
                      El 4 de septiembre de 1970, de manera un tanto sorpresiva, para una buena porción de los chilenos, por lo que venían anunciando las encuestas, Salvador Allende obtuvo el más alto porcentaje de votos, en la primera vuelta para la elección presidencial de Chile. Captó el 36.9 % de los votos depositados, mientras que  Jorge Alessandri, quien antes había ejercido el cargo, del Partido Nacional y  representaba al sector más a la derecha de la vida chilena, el 34.9 % y Radomiro Tomic, candidato de la Democracia Cristiana, el 30.8%.
                      Los números hablan de una elección reñida y hacían presagiar grandes dificultades tomando en cuenta el programa de gobierno del presidente electo, su base de sustentación y su conocida afiliación a la corriente marxista, el primero de ella, como dijese Martha Harnecker, en llegar a la presidencia de república, en el mundo occidental, por “la vía legal”.
                      En suma, Allende rebasó a Alessandri por 30 mil votos. Como dijimos antes, aquello sorprendió a parte de los ciudadanos chilenos, sobre todo a los de la derecha, porque las encuestadoras venían anunciando lo contrario. Pocas horas antes, la encuestadora Gallup, quizás, un quizás posiblemente muy asertivo, cumpliendo instrucciones de Departamento de Estado y en coordinación con la campaña mediática liderada por “El Mercurio”, había pronosticado que ganaría Jorge Alessandri con el 41.5 % y apenas le asignaba a Salvador Allende Gossens el 28 %. Lo que contribuyó a indisponer los ánimos de los derrotados.
                      Anteriormente Allende había sido derrotado en tres oportunidades; en 1952, 1958 y 1964, como candidato del viejo FRAP (Frente de Acción Popular), integrado por socialistas y comunistas. Esta vez, 4 de septiembre de 1970, disuelto el FRAP, fue el candidato de una alianza más amplia, la UP (Unidad Popular), que pasó previamente por la renuncia de Pablo Neruda, pre candidato de los comunistas, para apoyar a quien finalmente llegó de primero en aquella primera vuelta.
                      Como dijo Martha Harnecker, en “La lucha de un pueblo sin armas”, pág. 7:
                                  “Era  la  primera   vez en  la historia del mundo occidental
                                           que un candidato marxista  llegaba  legalmente a la presi-
                                           dencia de la República”.   
                        Al no haber alcanzado la mayoría absoluta en la primera vuelta, la opción por la presidencia quedaba sujeta, por disposición constitucional a la definitiva decisión del Congreso chileno.
                      La derecha toda, incluyendo los altos y medianos mandos del ejército en su mayoría, además del sector Demócrata Cristiano controlado por Eduardo Frei Montalva, expresidente de su país y el mismo que posteriormente Pablo Neruda, llamó “ave de rapiña” que sobrevolaba los cielos de América Latina y el mundo, buscando respaldo para el golpe que darían tres años después, era partidaria de elegir a Jorge Alessandri, en lugar de  escoger a quien había llegado de primero.
                      Pero el sector mayoritario de la Democracia Cristiana, en aquel entonces encabezado por Radomiro Tomic, quien había sido su candidato, individuo a quien se le veía con una actitud más de avanzada y democrática, se opuso a las intenciones de Frei y el resto de la derecha.
                      Pensaron que votar contra Allende:
                                  “era haberle dicho a un tercio de los chilenos que la vía
                                    democrática  y  la  vía  electoral estaban cerradas para
                                    ellos y que, más bien, deberían pensar en la violencia y
                                    en la ruta de la insurrección,…......era  haberle  dado la
                                     la razón al MIR”.
                      Es esta la versión de Claudio Ortego, en “La elección de 1970”, citado por Martha Harnecker en el mismo texto y página antes citados.
                      Lautaro Carmona Soto, en 1992, Secretario General del Partido Comunista chileno y diputado por el mismo, con motivo de la muerte de Radomiro Tomic, dijo lo siguiente:
                              “Radomiro Tomic es  reconocido  como  un  demócrata de
                                      posturas  progresistas.  De hecho, el programa que sostu-                             
                                      vo en su candidatura  a   la  Presidencia  de  la   República
                                      representando  la Democracia  Cristiana,  en las elecciones
                                      presidenciales  de  1970, era avanzado y sostenía propues-
                                      propuestas   a  favor   de   un  amplio mejoramiento de las
                                      condiciones  de  vida del campesinado y los obreros.
                                      Recordamos que Radomiro Tomic apoyó la  ratificación de
                                      Allende por parte del parlamento, por lo tanto Salvador  A-
                                     llende,  fue investido como Presidente de la República de Chi-
                                     le. Aquella  noche el 4 de septiembre de 1970, cuando los ma-
                                     nifestantes, entre los que nos encontrábamos, en el espacio de
                                     la juventud, de la Unidad Popular salieron a  la Alameda a ce-
                                     lebrar, los adherentes de Radomiro  Tomic  se  cruzaron en su
                                     camino  para  estrecharles  en  un abrazo. La coincidencia pro-
                                     gramática  entre  Radomiro  Tomic y el programa de Salvador
                                     Allende es un hecho objetivo de  nuestra  historia, con muchos
                                     elementos de gran valor para el presente”.
                      En el discurso inaugural de su campaña electoral en 1970, Tomic dijo las siguientes palabras:
                                   “No me tiembla la voz para decirlo:
                                     O la revolución    democrática  y  popular  dando forma  a  un
                                     inmenso esfuerzo de participación  del   pueblo para que Chile
                                     alcance otro horizonte y un nuevo destino, o el colapso institu-
                                     cional dividirá gravemente a los chilenos contra sí mismos”. 
                      Volodia Teitelboim, intelectual y militante del Partido Comunista Chileno, según Lautaro Carmona Soto, refiriéndose al velatorio de Pablo Neruda, muerto el 23 de septiembre de 1973, pocos días después de la caída y muerte de Allende:
                                    “cuenta en su libro que entre quienes concurrieron a su breve
                                     velatorio,  a  pesar  de la atmósfera de terror que se vivía en
                                     septiembre de 1973, fue Radomiro Tomic”.
                      Por supuesto, apenas habían transcurrido unos días del golpe militar y el pinochetismo estaba demasiado ocupado persiguiendo, torturando y asesinando al movimiento popular y a los dirigentes de la Unidad Popular, de los partidos Socialista de Allende, Comunista y al Movimiento de izquierda Revolucionario chileno (MIR) dirigido por Miguel Henríquez, ya en la clandestinidad.
                        Aunque puso la derecha chilena, combinada con el gobierno de Estados Unidos y su Secretario de Estado Henry Kissinger, todo su empeño en evitar el ascenso de Allende, no pudo lograr su propósito de aquel momento.
                        Uno de los medios utilizados, que habló entonces de todo lo que la clase dominante y sus políticos son capaces con tal de no perder el poder, fue el intento de secuestro que terminó en asesinato del general René Schneider, lo que la UP (Unidad Popular), aprovechó para descalificar o desenmascarar a los golpistas y debilitar en las Fuerzas Armadas cualquier plan anticonstitucional.
                      El intento de secuestro, que terminó en asesinato, del general René Schneider, Comandante en Jefe del Ejército, se produjo para evitar que Allende fuese seleccionado por el Congreso Nacional chileno, para ocupar el Palacio de la Moneda.
                              “Dos generales pagados por Estados Unidos, Roberto
                                      Viaux  y  Camilo Valenzuela, planearon el  secuestro 
                                      del Comandante en Jefe del Ejército, René Schneider,
                                      con el fin de provocar la intervención  de  las  Fuerzas
                                      Armadas  y  evitar la sesión del Congreso que aproba- 
                                      ría los resultados  de  la  elección presidencial chilena”.
                      La anterior información proviene de Harwood Jr., Charles Judson en “The Murder of René Schneider, citado en Wikipedia en “Asesinato de René Schneider.
                      El 22 de octubre de 1970, quienes intentan secuestrarlo por tercera vez, habiendo fracasado las dos veces anteriores, una vez interceptado su vehículo, rompieron los vidrios del mismo y son sorprendidos cuando la víctima les amenaza con su armamento. Esto les llevó a dispararle e impactarlo tres veces, dándole muerte.
                      Quienes idearon el plan, en el cual estuvo involucrado el gobierno de EEUU, según afirmación del autor norteamericano antes mencionado, pensaron en primer término, culpar al MIR, partido de la izquierda chilena, en aquellos hechos y como se dijo antes provocar una reacción militar contra Allende.
                      Para los efectos de lo que venimos trabajando, es necesario detenernos un poco en esto y resaltar, como la derecha, incluyendo dentro de ella los partidos de Alessandri, Eduardo Frei Montalva – parte de la Democracia Cristiana – los militares y el gobierno norteamericano, llegado el momento de ver en dificultades sus intereses económicos e influencias políticas, no dudan en echar por la borda sus presuntas creencias en la democracia, las elecciones libres y el respeto a los derechos de los demás.  En aquella época, estamos hablando de la década del setenta del siglo pasado, toda intervención militar en la vida ciudadana automáticamente derivaba hacia una dictadura. Siempre había sucedido así y por eso el continente siempre estuvo plagado de ellas sobre todo por el padrinazgo que el Departamento de Estado, en resguardo de los capitales de Estados Unidos.
                      Los acontecimientos relacionados con los asesinatos de Schneider y posteriormente del general Prats, descubren como la derecha es capaz de cualquier cosa con tal de detener los procesos de cambio en cualquier parte del mundo. Lo que ahora pueda suceder, como lo que ya sucedido, en Venezuela, no sería  nada extraño ni sorprendente en la conducta de la derecha auspiciada y financiada por el poder imperial. No son acontecimientos que nacen dentro de la pugnacidad política sino que están encuadrados en viejos y bien pensados planes. Nada es sorprendente y mucho menos propicio para ponerle en duda.
                      Dos días después del asesinato de Schneider, fracasado el plan en cuanto a la tentativa de impedir la reunión del Congreso Nacional con el fin de escoger al presidente de la república, en la persona que había alcanzado el mayor porcentaje de votos, el 24 de octubre, sufragaron 195 parlamentarios, de los cuales 153 votaron por Salvador Allende Gossens, sólo 35 por Jorge Alessandri y 7 se abstuvieron. Dicho de otra manera, la institucionalidad chilena competente para aquella decisión se mostró contundentemente partidaria de respetar la tradición y los derechos constitucionales. El asesinato del general Schneider, Comandante en Jefe del Ejército, resultó inútil para los fines inmediatos de la conspiración, iniciada antes que Allende ganase las elecciones. Le sustituyó en el cargo y en consecuencia como próxima víctima de la derecha, el general Carlos Prats González.
                      Haciendo un breve balance de las primeras medidas del gobierno, en base a lo informado por Martha Harnecker en “La lucha de un pueblo sin armas”, nos encontramos que en 1971 a pocos meses de haber asumido el gobierno de Allende, se expropiaron 1400 latifundios. El 11 de julio del mismo año, el congreso “por unanimidad” aprueba el artículo 20 de la Constitución que permite nacionalizar la minería. El 28 de septiembre se fijan las deducciones, acordándose que sólo serían legítimas ganancias del 10 % y que las utilidades que sobrepasasen ese porcentaje serían consideradas excesivas y se descontarían de las indemnizaciones que se acordasen con las compañías gringas. En la misma área de las minerías se toman otras medidas en favor del fisco chileno, lesivas a los intereses de las empresas norteamericanas.
                      Se da inicio a la formación de la propiedad social, a través de un camino encontrado por la Unidad Popular, olvidado en la historia chilena, relacionado con un Decreto Ley de 1932, de la llamada “República Socialista”, mediante el cual se podían hacer cambios en el área económica, sin tener que acudir al congreso y las lentas y controvertidas discusiones en ese ámbito.
                      En 1932, se produjo un alzamiento militar en Chile que constituyó lo que se llamó la “República Socialista”. Fue un movimiento de jóvenes socialistas y militares. Después de algunos acontecimientos, Carlos Dávila, del grupo inicial de aquel hecho y con suficiente respaldo militar, se proclamó presidente y tomó algunas medidas destinadas a revertir la grave crisis económica y social que azotaba a Chile. De ese gobierno olvidado y sus Decretos, quedó ese que le permitió a la Unidad Popular en 1971, tomar medidas para iniciar cambios rápidos y sin violentar la legalidad.  Aquel gobierno, en sus dos etapas, aprobó entre otras cosas el derecho de expropiación de terrenos con pago a sus propietarios probados previo ajuste o determinación de tasa apropiada y hasta el estudio de la realización de una Asamblea Nacional Constituyente. Todavía recuerdo en aquel año 1971, cuando un amigo y compañero recién llegado de Chile, me hizo un comentario que explica cosas como esas del Decreto de la “República Socialista” de 1932:
                              “Esos carajos–se refería al allendismo–están estudiando a
                                      fondo  el sistema  legal  chileno y buscando en la historia
                                      jurídica  de  dónde fundamentarse  para  alentar cambios,
                                      sin  violar  la legalidad  y no dejar a la derecha y al impe-
                                      rialismo clavo caliente del cuál aferrarse.
                                      Buscan con afán cualquier rendija por dónde meterse sin
                                      darle al enemigo argumento alguno para justificar su vio-
                                      lencia e ilegalidad”.           
                      El 13 de septiembre de 1932 se produjo la caída de aquel inusual gobierno en la historia chilena, pero dejó por allí rondando sus fantasmas.
                      Como la Democracia Representativa venezolana o los gobiernos de la IV República, dejaron sin querer o con el ánimo de hundir más los venezolanos, la posibilidad de las llamadas leyes habilitantes. Pues ellas estaban incluso antes, como veremos en detalle más adelante, de la Constitución de 1961 y también en esta y fueron utilizadas por todos los gobiernos anteriores a Chávez, excepto el de Raúl Leoni. Como dice el refrán popular, “lo que es bueno para la pava lo es para el pavo”, llegado Chávez al poder y cumplido el proceso constituyente, en la Constitución de 1999, reaparece el derecho de aprobar, previa autorización por una Ley habilitante, Decretos con fuerza de Ley; lo que permitirá a Chávez hacer cambios rápidos sin tener que someterse a la lentitud y estrechez de los debates parlamentarios, lo mismo que ahora hace el presidente Maduro. Chávez promulgó 19 Decretos con fuerza de Ley, de los cuales hablaremos más adelante, que desataron la furia de la derecha y activaron planes golpistas.
                      El 2 de diciembre de 1971, el gobierno de Allende, expropia la industria textil Bellavista de Tomé, medida a la cual siguieron otras de la misma índole. Posteriormente se reestablecen relaciones diplomáticas con Cuba y hasta Fidel Castro visita por un relativo largo tiempo a su compañero Allende y, por primera vez, se establecen relaciones con China, Corea del Norte y Vietnam del Norte.
                      Para complicarle más la situación a la derecha chilena, en las elecciones de abril de 1971, la UP gana holgadamente, pasando del 36.9 de 1970 a 49 %. Sólo los partidos Comunista Chileno y el Socialista de Allende, alcanzaron un poco más del 40%, mientras que el partido de Jorge Alessandri, bajó 15 % en su votación. Fue pues una contundente derrota contra la ultraderecha.
                     Ante este cuadro, el 8 de junio de 1971, un comando le quita la vida a Edmundo Pérez Zujovic. Este personaje, siniestro personaje, fue ministro de Relaciones Interiores del gobierno de Eduardo Frei Montalva. El 4 de marzo de 1969, unas familias pobres ocupan unos terrenos desocupados en los alrededores de Puerto Montt, pertenecientes a una poderosa familia terrateniente. 250 carabineros, por orden de Pérez Zujovic, asaltaron el área invadida y acribillaron a balazos a 11 campesinos. Sobre este caso, el cantautor chileno, Víctor Jara, vilmente asesinado por la dictadura, compuso la canción “Preguntas por Puerto Montt”, en la cual acusó al Ministro de Relaciones interiores, Pérez Jujovic, de ordenar la masacre.
                     Al parecer, el hecho fue ejecutado por un comando del llamado VOP (Vanguardia Organizada del Pueblo). La derecha aprovechó aquel incidente para acusar de producirlo a la UP y al gobierno de Allende y Frei Montalva, para recuperar su liderazgo en la Democracia Cristiana, provocar ciertos distanciamientos y darle fundamento y apoyo a los planes golpistas.
                     El plan golpista ya había sido armado antes que el Congreso chileno ratificara los resultados electorales y optara por Salvador Allende Gossen como Presidente de la República. El gobierno de Estados Unidos, dirigido por Richard Nixon y el Secretario de Estado del mismo, Henry Kissinger, financió y apoyó esas actividades.
                                   “En víspera del 35° aniversario del golpe militar en Chile,
                                     el  Archivo   de  Seguridad   Nacional,  publicó   inéditas
                                     transcripciones   oficiales  secretas  de las conversaciones
                                     telefónicas de Henry  Kissinger que desataron un esfuerzo
                                     masivo de Estados  Unidos  para  derrocar al recién electo
                                     presidente,   Salvador   Allende.”        “Golpe de Pinochet”.
                                      Wikipedia. 
                      Recién electo Salvador Allende, según nota que tomamos del libro “Morir es la Noticia” editado por Ernesto Carmona, en nota de Hernán Uribe, el gobierno de EEUU dejó sentada su opinión y animadversión contra la ratificación de Allende como presidente. La advertencia que hizo entonces Nixon, tenía la intención de dejar claro la conducta que su gobierno tendría frente al que nacía en Chile:
                              “La elección de un presidente socialista puede tener pro-
                                      fundas implicaciones no sólo para su pueblo, sino tam-
                                      bién para el sistema interamericano.  La  legitimidad de 
                                      este gobierno  no está  cuestionada,  pero  su  ideología 
                                      puede influir en sus acciones.”  
                      A partir del momento del asesinato de Pérez Zujovic, la derecha comienza a consolidar un frente encabezado por la Democracia Cristiana, donde las fuerzas de Eduardo Frei han retomado el control. En ese momento este sector:
                                    “…..lanza un ataque frontal contra el gobierno por su falta
                                      de autoridad,  la  ilegalidad de muchos de sus actos,   por
                                      fomentar el temor y la inseguridad en la población y pres-
                                      cindir del Congreso para el cumplimiento de su programa.”
                                      Harnecker, Martha. “La Lucha de……”. Pág.13.
                       Según el mismo autor, texto y página, se anota lo siguiente:
                               “El 24 de junio, en un informe al Pleno del Partido Comu-
                                       nista se dice: La derecha ha utilizado el asesinato de Pérez
                                       Zujovic  para sacar dividendos políticos. El mismo día de
                                         los disparos criminales circulaba en las calles de Santiago
                                         el pasquín SEPA planteando la destitución del presidente
                                         de la República.”
                      La derecha toda, disminuida la influencia del ala partidaria de Radomiro Tomic en la Democracia Cristiana, se consolida alrededor de este sector comandado de nuevo por Eduardo Frei. El ala más extrema todavía no alcanza la suficiente fuerza pero está allí creciendo y desarrollándose, montada sobre los lomos del odio.