lunes, 26 de abril de 2010

VENEZUELA PRE PETROLERA PARTE I




LA VENEZUELA PRE PETROLERA

PARTE I


PERIODO DE LA OLIGARQUÍA CONSERVADORA
1827-48


Para Apicalternativa. Misceláneas. Barcelona, 11-02-10


ELIGIO DAMAS


Se define como período de la Oligarquía Conservadora el ubicado entre 1827 y 1848; este año se inicia el llamado período liberal hasta 1857.
El fenómeno político característico de la época fue el caudillismo; se dio en una sociedad sin unidad política y como expresión del poder de los grandes propietarios de tierras y donde campesinos y trabajadores del campo en general, aparecían como atados a la suerte de sus patronos.
Un balance general de ambos períodos, el conservador y el liberal, nos permite concluir al final que poco cambió la sociedad venezolana.
Al inicio del período conservador, el país se caracterizaba por un caos económico y crecimiento de la deuda externa e interna. Para 1831, el ministro Michelena, señala que las rentas públicas "no obstante el establecimiento de multitud de impuestos, han sido insuficientes para cubrir la demanda contra el tesoro". Existía un déficit de 292.759 pesos.
Por otro lado, la multitud de soldados licenciados por efecto de la terminación de la guerra de independencia se encontró de golpe sin trabajo. Esto condujo a grandes sectores a todo tipo de tropelías, tanto que la Ley de Hurtos de 1832 señalaba sanciones de gran crueldad.
Durante el período conservador, la constituyente de Valencia, cuando se concedió la libertad a los hijos de los esclavos, fijó en 21 años la edad para ser manumitidos, en lugar de 18 años, como se había aprobado en la Ley de Cúcuta; además, por esa disposición, sólo se manumitirían 20 esclavos por año.
También es bueno resaltar lo estipulado en la Constitución de 1830 que gobernó al país hasta 1857. En efecto, el acta señala que "Probose que el sistema mixto de centralismo y federación era el más propio para Venezuela" y se acordó que el "gobierno de Venezuela sea entre centro federal o mixto.
Así mismo, la Constitución vigente hasta 1857, que sirve de fundamento legal a los períodos oligárquicos, mantuvo el régimen censitario en materia de sufragios, de modo que sólo podían concurrir al proceso electivo, como electores o elegibles, quienes poseían niveles de rentas apreciables para la época, con lo cual se marginaba de la participación en la cosa pública, a la mayoría de la población venezolana.
Se explica esta situación, válida para ambos períodos, porque predominaba sobre el Estado la influencia de los grandes propietarios de tierras, aun cuando se perfilaban sectores que trataban de darle al Estado un carácter más dinámico. Es así como en 1834, se legisló sobre habilitación de puertos, régimen de aduanas, admisión de monedas extranjeras y se sancionó la Ley del 10 de abril sobre la libertad de contratos que favorecía al capital usurario y especulativo sobre los productores del campo sin capital.
Para ese mismo año, Vargas asume la presidencia, apoyado en los grupos de comerciantes “canastilleros", quienes debían parte de su poder político a la ventaja que les ofrecía el carácter censitario del sistema electoral.
Estas manifestaciones y el carácter mercantil y urbano del régimen oligárquico conservador y el presunto carácter rural que algunos autores utilizan para definir al período oligárquico liberal, no parecen ser suficientes para engendrar serias contradicciones que motorizarían el desarrollo capitalista e independiente de la sociedad venezolana. A nuestro juicio, este enfrentamiento no tuvo asideros opuestos, precisos en la estructura y no se definió, para el periodo, la clara dicotomía planteada entre partidarios de la política de puertos, que en muchas áreas del continente se expresó políticamente en la tendencia centralista y frente a ésta, la de los grandes propietarios, sustentadores de la economía local, las relaciones serviles de producción y la tendencia política descentralizadora. Fuerzas que en América Latina están simbolizadas literariamente en obras como "Facundo", de Domingo Faustino Sarmiento, de la civilización y barbarie. El mismo tema de Rómulo Gallegos en "Doña Bárbara". Conflictividad entre las fuerzas centralizadoras de la ciudad, fundamentadas en las exigencias integracionistas de la economía de mercado, del puerto citadino y las economías rurales cerradas.
Es obvio que la economía nacional, en ambos períodos, se caracterizó por un atraso manifiesto. Los sectores centralizadores no tenían el vigor necesario para imponer un ritmo ascendente al desarrollo nacional. De allí que sea muy difícil encontrar diferencias sustanciales, entre un período y otro y, hay una evidente confusión entre liberalismo y conservadurismo; ningún grupo produjo ideas que permitieran diferenciarlos clara¬mente.
Para ambos períodos la estructura económica no varía y la distribución de tierras no llega a producirse. Es tal el dominio de los grandes propietarios que parece contradictorio que para la época liberal de los Monagas, la riqueza territorial "se fue acumulando en pocas manos, porque se vendieron 281 leguas cuadradas de tierras baldías a precios irrisorios". Fue tal el nivel de miseria alcanzada por las masas que, "la desigualdad entre humildes colonos y opulentos y soberbios propietarios influía en las instituciones políticas y en el retroceso de la sociedad".
Para Arellano Moreno y otros autores, el período conservador tiene aspectos positivos en lo político, a pesar de las dificultades económicas. Dicen, refiriéndose a Páez que "logró conciliar su autoridad de caudillo con los intereses de la oligarquía civil y echar las bases evolutivas para el desarrollo de la república". Arellano opina que se dejó actuar al elemento civil con plena autonomía. La separación de poderes actuó como en las grandes democracias y, agrega, "el ejecutivo, sin menoscabo de su autoridad, consultó opiniones, oyó consejos y respetó a los otros poderes."
En este mismo sentido se afirma que el régimen de los Monagas fue nepòtico y paternalista. Se llega a señalar que el gobierno "fue una típica autocracia".
Quizás en esta definición política se sustente la diferencia fundamental entre ambos períodos y para clarificar esta situación, trataremos de ensayar una explicación.
La república de la llamada oligarquía conservadora, es el resultado de dos hechos fundamentales, la guerra de independencia y del movimiento conocido como "La Cosiata", que separó a Venezuela de la Gran Colombia.
Es obvio que entre los grupos dominantes y exclusivos dirigentes de la política, la guerra de independencia produjo unidad en torno al objetivo republicano y, "La Cosiata" fue promovida por esos mismos, quienes alentaron a Páez a acaudillar ese movimiento. Si bien es cierto que subsisten las injusti¬cias sociales derivadas de la colonia y que la república no las ha enfrentado, no obstante, aunque parezca contradictorio, allí está la base de la tranquilidad que permite a Páez actuar con cierto equilibrio. Páez se limitó a mantener la estructura económica intacta y los grupos más expoliados no tenían sentido de organización ni fuerza para concretar su inconformidad en un movimiento que cambiara la situación.
La Ley de Libertad de Contratos, introdujo ciertos elementos de inconformidad entre los grupos dominantes y sirvió para resaltar la contradicción entre liberales y conservadores. Esta ley condujo a la quiebra a muchos propietarios y a la bancarrota a la agricultura. Un año después se produjo el levantamien¬to conocido como de "Las Reformas" contra el presidente Vargas.
En ese período y bajo aquellas circunstancias se produjo una situación singular que caracterizó la época, los llamados liberales pedían la intervención del Estado en los asuntos económicos, mientras que quienes eran denominados conservadores, defendían la doctrina liberal europea de libertad de acción.
Al final del período conservador están enfrentados los sectores de la economía nacional y, alejados de los años de gloria de los héroes de la independencia, la lucha toma caracteres de violencia, lo que distinguió el período liberal de los Monagas.
Por ello Arellano Moreno dice, refiriéndose al período conservador, que se le puede considerar "como una democracia a pesar que sólo podía sufragar un 5 por ciento de la población". Mientras que durante los Monagas "no se guardan las formas legales, ni el respeto a los principios que caracteriza al gobierno conservador". Aun así, nos parece dudoso el juicio de Arellano, pero no vamos a profundizar en este aspecto por razones obvias de espacio.
La política del Estado venezolano frente al problema de la esclavitud podría servir para establecer una diferen¬cia, a lo menos formal entre ambos períodos. Si pecásemos de superficiales podríamos anotarle un tanto "democrático" al gobierno de los Monagas.
La estructura esclavista, dentro de una economía vinculada externamente al sistema capitalista mundial, tiene necesariamente que producir ciertos trastornos. El carácter capitalista interno se distingue por una productividad escasa, la no incorporación de elementos tecnológicos de los cuales ya dispone el mundo desarrollado. No obstante, dentro de una economía escla¬vista y servil, fundamentada en la explotación de la tierra, es obvio que el poder político está en manos de los grupos que manejan esas relaciones. Por eso las angustias de Bolívar, desde el año 16 por liberar a los esclavos, no tuvieron éxito. La república de los conservadores hereda y mantiene esa realidad.
Sólo la terquedad de los hechos demostraría la necesidad de producir cambios en las relaciones de producción.
La esclavitud y la concentración de la propiedad determinaron el retraso económico de la nación venezolana.
El 25 de marzo de 1854 José Gregorio Monagas decreta la abolición de la esclavitud; desde distintos ángulos se ha analizado el problema.
Los Monagas, grandes propietarios y esclavistas, no desconocieron el derecho de propiedad sobre la fuerza de trabajo, sino más bien la reconocieron, en virtud de sus propios intereses; así fue "indemnizado con el 10 por ciento de las rentas pro¬vinciales tributadas al erario público", el acto de abolición.
Pareciera haber una contradicción entre la medida y el carácter oligárquico del gobierno, pero se ha dicho que fue una medida electoralista, para arrebatar a los conservadores una bandera; sin embargo, es evidente que la "mano de obra esclava tenía entonces una baja productividad y se había convertido en carga onerosa para los propietarios", como dice Carlos Irazàbal.
"Las relaciones esclavistas se hacían cada vez anti económicas, tanto para los propietarios de esclavos como para la producción en general".
Mientras el régimen conservador se caracterizaba por la honestidad administrativa, "desarraigó el peculado y otros vicios tradicionales", como señala Carlos Irazàbal, la dinastía de los Monagas, en connivencia con la oligarquía dominante, actuaba sin decoro político y con esmero de multiplicar sus propios intereses, según opinión de Héctor Malavè Mata.
La reacción desatada contra los Monagas por la oposición, fue respondida por aquellos con una espantosa represión.
En concreto, dentro de ambos períodos, salvo algunas diferencias formales impuestas por la objetividad de las circunstancias, podríamos concluir que entre conservadores y liberales no hubo diferencias en cuanto al interés de ambos sectores de perpetuar el sistema y las relaciones que le eran inherentes.
Durante el dominio de ambos grupos, Venezuela mantuvo su estructura latifundista; si bien los Monagas declararon formalmente abolida la esclavitud, medida impuesta por el desarrollo de las fuerzas productivas, sin embargo no la acompañaron con otras de mayor profundidad, por lo que la esclavitud continuó de hecho.
Venezuela estaba encerrada en la condición de país monoproductor e importador de manufacturas y como tal, atada al mercado capitalista internacional, lo que internamente reforzó la gran propiedad territorial y contuvo el desarrollo de clases vinculadas o interesadas en el desarrollo manufacturero y el mercado capitalista de trabajo.
De allí que podamos aceptar como una definición acertada, la opinión de Héctor Malavè Mata:
"Conservadores y liberales, sin doctrinas ni programas definidos, fueron protagonistas veleidosos que turnaron sus actuaciones en el comando político de la república. Los oligarcas - conservadores o liberales - hicieron suyo el país gobernado por Páez. Hicieron también lo propio con la república presidida por los Monagas".